Con gran esperanza el pueblo de México, especialmente la Diócesis de Apatzingán,
Michoacán, vivió la visita de Mons. Franco Coppola, a sus comunidades, los días 22 y 23 del
presente mes, Mons. Coppola ha llegado como mensajero de paz, en medio de un pueblo
que sufre por la violencia y la injusticia.
Este acto de fe y amor hacia nuestros hermanos que sufren de violencia; por parte del
Nuncio Apostólico, representante del Papa en México, es un ejemplo heroico de lo que nos
ha venido pidiendo el Papa Francisco, que seamos una Iglesia en salida, que tengamos olor
a oveja, es el llamado a estar cerca de nuestra gente que nos necesita y que está deseosa
de sentir consuelo y protección de Dios Nuestro Señor.
La visita de Mons. Coppola, ha trascendido fronteras, porque nos recuerda que, como
Obispos, Sacerdotes, laicos y toda la Iglesia, es importante estar siempre unidos. El mensaje
de esta visita a la Diócesis de Apatzingán, en especial a Aguililla y al Aguaje, como el mismo
Nuncio lo dijo, no es un reto de la Iglesia a los miembros de las guerrillas, es un llamado a la
paz, que el mismo pueblo está clamando, es conocer la realidad de los pueblos que sufren a
causa de la violencia, para que así la Iglesia, puede proponer acciones y planes, que
favorezcan la paz y la civilidad.
¡Qué alegría fue ver a los niños, a las familias unidas, orando y pidiendo por la paz en
sus comunidades! Este es el llamado que los Obispos de la Provincia Eclesiástica de Morelia
y todos los Obispos de México, hemos venido haciendo desde ya hace muchos años,
proponiendo como base el diálogo, la construcción de la paz y el compromiso de la sociedad,
la Iglesia, el gobierno y asociaciones, de fomentar un ambiente de armonía, paz y
hermandad.
En nuestro Proyecto Global de Pastoral 2031+2033, los Obispos de México hemos
propuesto cinco acciones Pastorales: “1. Opción por una Iglesia que anuncia y construye la
dignidad humana. 2. Opción por una Iglesia comprometida con la paz y las causas sociales.
- Opción por una Iglesia Pueblo. 4. Opción por una Iglesia misionera y evangelizadora. 5.
Opción por una Iglesia Compasiva y testigo de la Redención” (PGP).
Gracias Mons. Franco Coppola, la Provincia Eclesiástica de Morelia, agradece su
visita y su interés en nuestros pueblos y su gente, que ha recibido con su visita paz y
esperanza, el Estado de Michoacán se unió en una misma causa, en un mismo anhelo y en
una misma oración por la paz y la esperanza en un estado mejor y en un México sin violencia
y sin inseguridad, donde podamos caminar sin miedo, libres y donde vivamos en armonía
como hermanos. ¡Gracias por ser un mensajero de paz! - DÍA DEL NIÑO EN TIEMPO DE PANDEMIA
- El próximo viernes 30 de abril se celebra en México el Día del Niño, que nos ofrece la
oportunidad para considerar la situación actual de los niños y de las niñas en nuestras
familias y en la sociedad. Los niños conforman un sector muy vulnerable de la sociedad que
necesita del amor, de la atención y de los cuidados de todos. Es indudable que hay mucho
sufrimiento infantil causado por la pobreza extrema de muchas familias, por la violencia
intrafamiliar, por los abusos sexuales, entre otros… El Día del Niño es una oportunidad para
que todos centremos nuestra atención en la situación de los niños y nos comprometamos a
ofrecer a los niños amor y dedicación, buscando alternativas para ellos. En este tiempo de
pandemia por el coronavirus los niños necesitan mucha presencia, cercanía y
acompañamiento por parte de sus papás o de sus familiares más cercanos.
Los niños necesitan de la comunicación y formación de sus padres o sus tutores, el
todavía “Quedarse en casa” y no tener contacto social probablemente sea una situación
estresante para los niños de cualquier edad, así que los adultos necesitan crear algunos
mecanismos a los niños para que puedan sobrellevar la situación. En estas circunstancias
sería bueno seguir un horario (por ejemplo, la tarea de la escuela por la mañana, jugar con
ellos por la tarde, ver alguna película o programa por la noche, tener contacto virtual en algún
momento del día con los amigos, la familia…). Los invito a todos a seguir educando a los
niños en todas sus formas, en este momento de pandemia, educarlos en el compromiso
social de ser solidarios con nuestras autoridades, a ser responsables de nuestra salud y de la
de los demás. En este Día del Niño, bendigo y abrazo a todos los niños… ¡Felicidades!
HACIA UN TRABAJO DIGNO
El próximo 1º de mayo se celebra el Día del Trabajo, que coincide con la fiesta de San
José Obrero, quien simboliza el valor que la Iglesia ha dado siempre a la actividad laboral
como parte fundamental del desarrollo humano integral. Como trabajadores estamos
llamados a ver el ejemplo de este hombre justo y trabajador, que nos invita a tomar
conciencia de la importancia y dignidad de la persona a través de su vida, sus acciones y de
su trabajo.
El trabajo es para la Iglesia la forma concreta de colaborar con Dios en el
mejoramiento de la Creación, es una participación necesaria para el desarrollo de la persona,
para que sea instrumento de paz, de evangelización, de serena inteligencia, de valor y de
confianza en sí mismos; es una forma de servir al prójimo, es un medio para colaborar en las
actividades económicas generando riqueza y una manera de ganar el pan de cada día.
El trabajo dignifica a las personas y las pone en condiciones de contribuir al bien
común. Por ello, requiere realizarse en las mejores condiciones para favorecer a los
trabajadores en sus derechos y prestaciones. En el día del trabajo es necesario que se
recuerden las condiciones para que los trabajadores tengan las mejores circunstancias
laborales que los dignifiquen y les respeten sus derechos laborales, de manera que ellos
puedan aportar de la mejor forma posible al bienestar social, al mismo tiempo que procurar el
bien de las empresas.
Es lamentable la situación de desempleo y subempleo que prevalece entre nosotros y
que se exacerba debido a la contingencia mundial por el Coronavirus, que contribuye a
aumentar la descomposición social como factor de la violencia e inseguridad que
padecemos. Esperemos que confluyan los esfuerzos tanto de las autoridades como de los
empresarios y de los mismos trabajadores para abatir las situaciones de riesgo para los
trabajadores, lo que tendrá como efecto condiciones más favorables para la paz, la seguridad
económica, laboral, familiar y social.
En Cristo, nuestra paz
- Carlos Garfias Merlos
Arzobispo de Morelia
Vicepresidente de la CEM
Vicepresidente del CIM
Presidente del CMCPR