El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) anunció una inversión aproximada de 13 mil millones de pesos para Michoacán como parte del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, recurso que será destinado a la construcción de nuevos hospitales, ampliación de unidades existentes, reconversión de infraestructura heredada y fortalecimiento de servicios de alta especialidad. De acuerdo con el delegado del IMSS en la entidad, José Miguel Ángel Vargas, se trata del mayor monto asignado al estado en materia de salud pública bajo la administración del organismo.
El plan contempla la edificación de dos hospitales estratégicos. En Zitácuaro se construirá un hospital con 90 camas censables y alrededor de 50 no censables, proyecto que avanzó tras la resolución de un litigio por la propiedad del terreno que se prolongó por más de diez años. En Morelia, el Centro Médico de Villas del Pedregal tendrá una capacidad de 260 camas censables y más de 100 no censables, además de servicios de alta especialidad como hemodinamia y medicina nuclear. Ambos proyectos están inscritos en la cartera federal de inversión y cuentan con registro ante la Secretaría de Hacienda. En el caso de Villas del Pedregal, el inicio de obra está programado para abril de 2026, con un periodo de ejecución estimado de 32 meses.
Como parte de la reorganización del sistema hospitalario, el IMSS incorporará siete hospitales del antiguo régimen IMSS-Coplamar, los cuales continuarán brindando atención a población abierta y derechohabiente. Estas unidades serán ampliadas en número de camas, quirófanos y personal médico, proceso que se apoya en la reciente basificación de 270 trabajadores, medida que busca dar estabilidad operativa a los servicios.
Uno de los proyectos destacados se localiza en Lázaro Cárdenas, donde el Hospital General de Zona No. 12, con medio siglo de operación, será intervenido de manera integral. La modernización incluye la instalación de seis camas de terapia intensiva —inexistentes actualmente en un radio de 300 kilómetros—, un servicio de patología, fortalecimiento del área de hemodiálisis, resonancia magnética y un banco de sangre, con lo que se pretende reducir traslados de pacientes a otros estados.
El programa de expansión también considera la construcción de cinco Unidades de Medicina Familiar Plus en Lázaro Cárdenas, La Piedad, Zacapu, San Juan Parangaricutiro y Jacona. Estas unidades operarán bajo modelos de atención ampliados y con mayor equipamiento, en un intento por despresurizar la demanda hospitalaria.
En materia de atención infantil, el IMSS tiene autorizados 19 Centros de Cuidado Infantil, de los cuales nueve ya cuentan con validación. Entre los municipios contemplados se encuentran Tarímbaro, Jiquilpan, Uruapan, Zamora, Jacona, Morelia —en el antiguo Cereso—, La Piedad y Zaguayo. Las primeras obras iniciarían en el primer trimestre de 2026, con un periodo de construcción de seis meses y una proyección de operación para enero de 2027.
El fortalecimiento de servicios oncológicos es otro de los ejes del plan. Michoacán contará con dos unidades de radioterapia, una en Charo y otra en Villas del Pedregal, ambas equipadas con aceleradores lineales y braquiterapia. Según el IMSS, esta infraestructura permitirá atender en el estado a pacientes que actualmente deben ser referidos a Querétaro.
En Uruapan se consolidará un complejo hospitalario que integrará a los hospitales 8 y 86. El primero se especializará en enfermedades metabólicas, mientras que el segundo reforzará su vocación quirúrgica e incorporará servicios como resonancia magnética, cuidados neonatales y quimioterapia.
A nivel administrativo, las subdelegaciones de Lázaro Cárdenas y Morelia están siendo renovadas bajo nuevos modelos arquitectónicos, con áreas accesibles y espacios adaptados para personas con discapacidad motriz.
Finalmente, el IMSS analiza la implementación de un protocolo para realizar trasplantes de médula ósea en Michoacán. El proyecto contempla personal capacitado en centros de referencia nacional y tiene como objetivo evitar el traslado de pacientes al Centro Médico de Occidente, lo que implicaría un cambio relevante en la capacidad resolutiva del sistema de salud estatal.










