En su mensaje navideño dirigido a la comunidad católica, el arzobispo Carlos Garfias subrayó la importancia de la paz como un don divino que debe cultivarse en la vida cotidiana y en las relaciones comunitarias. Durante la celebración eucarística, el prelado invitó a los fieles a reconocer en el nacimiento de Jesús un llamado permanente a la reconciliación y a la esperanza.

Garfias recordó que la paz “es un don que crece en lo pequeño”, y que su presencia permite a las personas “soñar y construir unidad”. En su reflexión, destacó que la Navidad representa la llegada de Jesús como luz, justicia y paz para Michoacán y para todo México, en un contexto social que demanda cohesión y solidaridad.


El arzobispo dirigió un saludo especial a quienes participaron en la celebración litúrgica, reiterando que el mensaje navideño debe inspirar a las familias a mantenerse unidas, fortalecer el amor y abrazar la paz como un compromiso permanente.






















































“Que la paz que llega a nuestro mundo permanezca siempre en Jesucristo”, expresó, al tiempo que deseó una Navidad llena de bendición para todas las comunidades. Concluyó su mensaje enviando un saludo de cercanía pastoral y reiterando su deseo de que la celebración del nacimiento de Jesús renueve la fe y la convivencia social.










