En un encuentro con medios de comunicación, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla delineó el balance de su administración hacia el cierre de 2025, centrado en tres ejes: consolidación de obra pública, reconfiguración de la estrategia de seguridad y el escenario político que se perfila para 2026 y 2027. El diálogo estuvo marcado por intervenciones que combinaron planteamientos, reconocimientos y cuestionamientos puntuales sobre seguridad, finanzas municipales y percepción pública del estado.
El mandatario afirmó que Michoacán concluirá el año con una reducción significativa en homicidios, al pasar de 2,700 casos registrados al cierre de 2021 a una proyección de 1,260 para 2025. Reconoció que la cifra sigue siendo elevada, pero sostuvo que la disminución responde a la reorganización de la estrategia estatal y al respaldo federal a través del Plan Michoacán por la Paz y la Justicia y el despliegue del Plan Paricutín. Aun así, admitió que el estigma de violencia continúa afectando la imagen del estado y señaló que la cobertura mediática nacional amplifica los hechos delictivos ocurridos en Michoacán por encima de otras entidades.
En materia de infraestructura, el gobernador reiteró que Michoacán encabeza la inversión pública en la región del Bajío y que 2026 será el año en que se concreten los principales proyectos, entre ellos el teleférico y diversas obras viales. Aseguró que el crecimiento económico estatal se mantiene por encima del promedio nacional y que el empleo formal supera los 500 mil registros. Sin embargo, no detalló montos de inversión, costos de ejecución ni mecanismos de evaluación del impacto económico de las obras.
Uno de los puntos más cuestionados fue la situación de Uruapan, donde el repliegue de elementos federales y estatales derivó en un repunte de homicidios, extorsiones y ataques a comercios. El gobernador confirmó que hubo un retiro parcial de fuerzas, aunque insistió en que la presencia federal continúa. También reconoció que el municipio recibió apoyo financiero emergente y advirtió que deberá implementar un plan de estabilización para evitar una crisis mayor en 2026.
En el terreno político, Ramírez Bedolla anticipó que la definición de candidaturas de Morena para 2027 se dará hasta finales de 2026, después del Mundial. Señaló que la dirigencia nacional impulsa que la mayoría de postulaciones a gubernaturas recaigan en mujeres y consideró probable que Michoacán siga esa línea. También reconoció que el movimiento independiente ha ganado presencia en el estado y que el PRI enfrenta riesgo de perder su registro nacional y local.
El mandatario abordó además el episodio ocurrido durante el sepelio del alcalde Carlos Manso, donde recibió un golpe por parte de una asistente. Explicó que decidió acudir pese a recomendaciones contrarias y calificó el hecho como una expresión de dolor social. La coordinadora de comunicación confirmó que la instrucción técnica era evitar la presencia del gobernador en el funeral, pero que este optó por asistir.
El encuentro cerró con un llamado del gobernador a mantener estabilidad política y social rumbo a 2026, año que consideró determinante tanto por la culminación de obras como por la visibilidad internacional que traerá el Mundial. Señaló que su administración buscará garantizar una transición ordenada hacia 2027 y que la prioridad será consolidar la estrategia de seguridad y la coordinación con la Federación.










