La Arquidiócesis de Morelia realizó este domingo 14 de diciembre de 2025 su tradicional rueda de prensa dominical, encabezada por el arzobispo Carlos Garfías Merlos y el padre Faustino Aguilar, director del Festival Navideño de Música de Morelia. El encuentro se desarrolló en el marco del tercer domingo de Adviento, conocido como Domingo Gaudete, y abordó temas litúrgicos, sociales y culturales, con énfasis en la construcción de la paz, la regulación de la pirotecnia, la moderación en las celebraciones decembrinas y la organización del festival musical.
El arzobispo Garfías Merlos inició con un mensaje sobre el significado del tercer domingo de Adviento, destacando la alegría como signo de esperanza en la preparación para la Navidad.
“Este domingo nos invita a estar siempre viviendo en la esperanza alegre, confiados en que Jesús siempre permanece con nosotros.”
Explicó que la Eucaristía se viste de alegría con flores, luces y acompañamiento musical, como expresión de la cercanía del nacimiento de Jesucristo. Señaló que este tiempo litúrgico es un llamado a la confianza y a la permanencia en la fe, en medio de las dificultades sociales.
Uno de los temas centrales fue la participación de la Iglesia en el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia. El arzobispo aclaró que el objetivo del programa no es contener la violencia, sino construir condiciones de paz y justicia.
“El Plan Michoacán es para construir la paz para que se practique la justicia. No es un plan para contener la violencia porque no hay modo de contenerla, no por insuficiencia ni capacidad, simplemente por la violencia que se ha exacerbado tanto.”
Garfías Merlos anunció su participación en el evento “Sí al desarme, sí a la paz”, que se llevará a cabo el 17 de diciembre en la parroquia de San José, en Ciudad Hidalgo. Destacó la importancia de la entrega y destrucción de armas, así como el canje de juguetes bélicos por juguetes pacíficos.
“Me dio mucha esperanza el ver que los niños cambien sus juguetes violentos y agresivos por juguetes pacíficos y que los niños tengan la alternativa de tener juguetes pacíficos.”
El arzobispo insistió en que la violencia no puede enfrentarse únicamente con contención, sino con la construcción de alternativas de convivencia y justicia social.
Garfías Merlos también habló de la campaña permanente de conciertos por la paz, que se realizan cada tercer domingo de mes después de la misa de las 12 del día. Recordó su participación en el concierto “Voces por la paz”, con 1,200 voces de niños, adolescentes y jóvenes en La Piedad, y destacó otras iniciativas universitarias.
“Este festival navideño de música también quiero hacerlo parte… para que podamos impulsar la música por la paz en Morelia, en Michoacán, en México y aún con una proyección que pueda tener carácter internacional.”
En relación con los accidentes ocurridos durante las celebraciones guadalupanas por el uso de pirotecnia, el arzobispo señaló que no corresponde a la Iglesia prohibir estas prácticas, sino que deben ser reguladas por las autoridades civiles.
“No es tema de la Iglesia ni de los líderes religiosos, es tema del pueblo. Las personas necesitan o quieren expresar a través de la pirotecnia la fiesta, el gusto, la alegría. Pero que lo hagan personas preparadas, personas capacitadas y que se hagan los reglamentos de vida.”
Pidió que las autoridades civiles establezcan reglamentos y vigilancia para evitar accidentes, subrayando que la solución está en la capacitación y regulación, más que en la prohibición.
El arzobispo también se refirió al llamado “maratón Guadalupe-Reyes”, exhortando a la población a mantener la moderación y evitar excesos en las celebraciones.
“El empeño debe ser estar haciendo el llamado a las personas para que dentro de la celebración y de la fiesta, de la convivencia familiar, se eviten los excesos. Cuando hay una fiesta cuidar mucho que se eviten los excesos en el alcohol, en la droga y cualquier otro tipo de la misma comida y formas de celebración y convivencia familiar.”
Subrayó que las festividades deben centrarse en la convivencia responsable y en el sentido religioso de la Navidad.
El arzobispo destacó la importancia de la oración como primer recurso para la paz, señalando que la paz interior facilita la reconciliación social.
“La oración nunca sobra, más bien siempre será muy oportuna en cualquier circunstancia. Somos más los buenos que los malos.”
Explicó que los actos violentos generan mayor ruido mediático que las acciones positivas, y mencionó los 32 centros de escucha que atienden a víctimas de violencia en la provincia de Morelia.
“Un asesinato hace más ruido y hace más daño que lo que hacemos los buenos, que más es callado y más es desconocido.”
El padre Faustino Aguilar presentó los detalles de la décimo tercera edición del Festival Navideño de Música de Morelia, que inició el 14 de diciembre con un concierto en el Templo de Capuchinas y se extenderá durante ocho días en distintos espacios religiosos y públicos de la ciudad.
“Como cada año, desde 2012, el patronato del festival navideño de música de Morelia tiene el gozo de ofrecer a toda la ciudadanía el décimo tercer festival navideño de música de Morelia, que en esta ocasión inicia este día de hoy con el concierto inaugural en el templo de Capuchinas.”
El programa incluye la participación de coros locales y visitantes, como el coro de la Sagrada Familia de Uruapan, la Cantoría Salmantina de Guanajuato y el ensamble Nexus Increscendo de Guadalajara. Los conciertos se realizarán en templos como el Santuario del Santo Niño de la Salud, Nuestra Señora del Carmen y la Catedral de Morelia, así como en espacios públicos como la Plaza de Armas y el Palacio Clavijero.
Aguilar destacó el carácter social del festival: “Junto con el Festival de Música de Morelia realizamos un trabajo permanente en la reconstrucción del tejido social, llevando a los niños clases de música y de integración familiar. En esta ocasión se han integrado dos nuevos coros, uno en la colonia Prados Verdes y otro en la colonia Industrial.”
Todos los conciertos son gratuitos y, en esta edición, se rendirá homenaje al arzobispo Carlos Garfías Merlos por sus 50 años de ordenación sacerdotal, con un concierto especial en la Catedral










