El tema central de la rueda de prensa celebrada el domingo 30 de noviembre en la Catedral de Morelia fue el incendio ocurrido en la rectoría de la Sagrada Familia, ubicada en la colonia Pelícita del Río. El Arzobispo de Morelia, Monseñor Carlos Garfias Merlos, informó que el inmueble fue objeto de actos vandálicos que incluyeron la destrucción de imágenes y objetos religiosos, además del incendio del edificio. “Con tristeza, asombro y con mucha firmeza reprobamos cualquier expresión de violencia y ataques contra nuestros templos que son lugares de encuentro comunitario”, señaló. Añadió que las investigaciones continúan y que la recuperación de los daños corresponde principalmente a la rectoría y a la comunidad: “No es propiamente la arquidiócesis, sino será la rectoría quienes puedan ir haciendo poco a poco la recuperación de lo que se ha dañado.”
El Arzobispo explicó que en otros templos se han registrado incidentes de robo, pero diferenció este caso por su gravedad: “En relación a otros templos se han tenido actos violentos, pero más como de tipo de robo… este caso pareciera que tiene mayor trascendencia, pero todavía no tenemos un resultado de la investigación.” También se refirió a la reacción de la comunidad frente al presunto agresor: “La gente siempre tiende a querer linchar… ejecutar la justicia por ellos mismos… eso es una cosa de principio”, aunque aclaró que no cuenta con información precisa sobre cómo se desarrollaron los hechos.
En la misma rueda de prensa, Garfias abordó la participación de la Iglesia en el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, cuyo acto de inicio se realizó en la Catedral con un canje de armas. “El hecho de que se haya dado el acto de inicio del desarme y del inicio por la construcción de la paz ya en el plan Michoacán por la paz y la justicia aquí en la catedral… fue muy significativo”, expresó. Destacó especialmente el desarme infantil: “Más significativo el que haya habido un desarme infantil, que los niños hayan presentado sus juguetes violentos… y se les hayan dado juguetes bondadosos, sin ofensivos.” En este contexto, recordó que la Arquidiócesis cuenta con infraestructura para colaborar en la construcción de la paz: “Nosotros tenemos 36 centros de escucha en toda la provincia. Tenemos una Casa del Artesano que está funcionando con casi 200 beneficiarios. Tenemos 24 herramientas para atención a las víctimas de la violencia. Y todo eso está al servicio de la comunidad.”
El tema de la seguridad en los templos también fue tratado, particularmente el uso de fuegos artificiales en fiestas patronales. Garfias explicó que existe un diálogo con las autoridades civiles desde hace dos décadas, aunque sin reglamentación formal. “Ya hace 20 años que se inició el diálogo a nivel nacional. No hay una reglamentación formal. Sí hay un llamado para que se utilicen menos, pero insisto, el diálogo se está dando entre las autoridades civiles con la iglesia”, dijo. Añadió que la práctica depende en gran medida de la comunidad: “No es tanto cuestión de los sacerdotes o de la iglesia, sino de la feligresía que no perdona… que en una fiesta patronal deje de haber fuegos artificiales.”
En el plano pastoral, el Arzobispo dirigió un mensaje sobre el tiempo de Adviento, que describió como un periodo de esperanza y preparación espiritual hacia la Navidad. “El mensaje propio del adviento es un mensaje de esperanza. Para nosotros en la Iglesia Católica es el tiempo de preparación para celebrar la Navidad, el nacimiento del Hijo de Dios”, explicó. Detalló que cada domingo tiene un matiz particular: el primero es un llamado a la esperanza, el segundo a la preparación espiritual, el tercero con carácter mariano y el cuarto como preparación inmediata para la Navidad. En este contexto, recordó que la primera semana se vincula con las fiestas de la Inmaculada Concepción y de la Virgen de Guadalupe, subrayando la dimensión mariana del Adviento.
La rueda de prensa también incluyó el anuncio de la ordenación de siete nuevos presbíteros para el presbiterio diocesano, que tendrá lugar el 4 de diciembre en la Catedral de Morelia. “La Arquidiócesis de Morelia se alegra por la ordenación de siete nuevos presbíteros”, expresó Garfias, quien añadió que se mantiene la oración constante para que haya suficientes vocaciones sacerdotales. Finalmente, agradeció la cobertura de su aniversario sacerdotal número 50, celebrado con la presencia de más de diez obispos, sesenta sacerdotes y numerosos fieles. En su mensaje de cierre reiteró la disposición de la Iglesia a colaborar en la construcción de la paz: “Queremos aportar y colaborar… todo podemos hacer y será mucho mejor que lo hacemos conjuntamente con las autoridades civiles, con la sociedad civil y con todos aquellos que quieran colaborar.”










