PÁTZCUARO, Michoacán.– Cuando octubre se despide y el aire huele a cempasúchil, Michoacán se transforma. Entre montañas, lagos y caminos empedrados, los pueblos purépechas afinan los últimos detalles para recibir a sus visitantes en la tradicional Semana de Noche de Muertos, que se vivirá del 24 de octubre al 2 de noviembre.
No es solo una festividad, sino un viaje sensorial por los colores, sabores y sonidos de una cultura que rinde homenaje a la vida a través de la memoria. Cada año, miles de turistas nacionales y extranjeros llegan para descubrir cómo en el “alma de México” los difuntos no se entierran, se siembran.
El epicentro es la ribera del lago de Pátzcuaro, donde las velas iluminan los panteones y las familias adornan con flores, pan, copal y música los altares dedicados a quienes partieron. Es un espectáculo que ha traspasado fronteras y que se mantiene como uno de los emblemas culturales más representativos del país.




Por segundo año consecutivo, la Secretaría de Turismo de Michoacán impulsa la Semana de Celebración de la Noche de Muertos, una experiencia que combina tradición, arte y participación ciudadana. En alianza con las comunidades locales, cocineras tradicionales y artesanos, se ofrecerán 13 talleres interactivos donde los visitantes podrán aprender sobre alfarería, cerería, figuras de azúcar, barro vidriado, papel picado y globos de cantoya, entre otros oficios.



El secretario de Turismo, Roberto Monroy García, destacó que los costos de participación van de 100 a 250 pesos, con materiales incluidos, y anticipó una afluencia superior a 420 mil visitantes y una derrama económica cercana a 500 millones de pesos. “La zona lacustre fue clave para el reconocimiento de la UNESCO”, recordó, señalando a Pátzcuaro, Tzintzuntzan, Quiroga y Erongarícuaro como los pilares de esta tradición milenaria.

La coordinadora de Comunicación, Záyin Villavicencio Sánchez, destacó que este año los visitantes podrán disfrutar también del nuevo Mercado Municipal de Pátzcuaro, así como de la recuperación del lago y los manantiales de Urandén, símbolos de vida que acompañan la celebración.

El alcalde de Pátzcuaro, Julio Arreola Vázquez, agradeció el respaldo del gobierno estatal y resaltó que los hoteles ya registran una ocupación superior al 90%, además de una creciente oferta en plataformas como Airbnb. “No hay comparación entre ver la celebración en otro lugar y vivirla aquí, donde nació”, afirmó.

Pero este año, la experiencia michoacana trasciende fronteras. La Noche de Ánimas se presentará también en Xcaret, Quintana Roo, del 30 de octubre al 2 de noviembre, y viajará hasta España, donde durante todo noviembre se recreará un panteón de la ribera del lago de Pátzcuaro, llevando la esencia de Michoacán al corazón de Europa.
La invitación está abierta. Quien camine por los senderos iluminados del lago, quien escuche el murmullo de las barcas o sienta el aroma del copal, entenderá que en Michoacán la muerte no significa final, sino reencuentro.

Para conocer el programa completo de actividades, talleres y horarios, los interesados pueden visitar visitmichoacan.com.mx o seguir la etiqueta #MichoacánSeVive.


















Porque aquí, donde el alma de México late más fuerte, cada vela encendida es una historia que vuelve a casa.










