En una rueda de prensa con motivo del Día Internacional de la Paz, el arzobispo Carlos García Bermejo expresó preocupación por el deterioro institucional derivado de conflictos entre autoridades locales y estatales, y propuso fortalecer el diálogo como herramienta para reconstruir el tejido social.
El prelado abordó la cancelación del Grito de Independencia en cuatro municipios, atribuyéndola al temor generado por amenazas difundidas en redes sociales.
Aunque calificó el origen de las amenazas como limitado, reconoció su capacidad para alterar el orden público y evidenciar la vulnerabilidad de las comunidades.
En relación con los señalamientos entre el presidente municipal de Uruapan y el gobernador del estado, García Bermejo indicó que las disputas personales deben resolverse fuera del ámbito institucional. Consideró urgente que ambos actores establezcan comunicación directa para evitar que sus diferencias agraven la crisis de seguridad.
Sobre la posibilidad de establecer puentes de comunicación con grupos delictivos, el arzobispo precisó que no se trata de negociar, sino de entender que el diálogo es una herramienta que puede contribuir a resolver situaciones específicas, siempre dentro del marco legal y ético.
Durante el encuentro con medios, también se informó sobre la celebración del 40 aniversario del curso introductorio del seminario diocesano en Longarícuaro, y sobre la reunión de obispos de la provincia eclesiástica de Michoacán, que tendrá lugar esta semana para discutir temas pastorales y sociales.
García Bermejo concluyó anunciando una reunión con el secretario de Seguridad Pública estatal, en la que se abordarán propuestas para fortalecer la colaboración entre Iglesia y gobierno en la promoción de la paz.










