En el marco del Día Internacional de la Mujer Indígena, la diputada Eréndira Isauro Hernández aseguró que en el empoderamiento femenino indígena “aún se nos sigue quedando a deber” y denunció que “la violencia ha cambiado de forma y aquí mismo, compañeras y compañeros legisladores son parte de ella”.
Isauro Hernández, presidenta de la Comisión de Derechos Indígenas y Afromexicanos, comentó que hasta hace poco las mujeres indígenas eran invisibilizadas, “en nuestro entorno social y que afortunadamente en la actualidad las cosas han venido mejorando, aunque, sin duda, aún hay mucho por hacer”.
No se pudiera concebir, dijo, el que “estemos aquí mujeres de pueblos originarios sin tener en cuenta que para hacerlo muchas hermanas indígenas lucharon y dejaron en ello la propia vida, con la ubica convicción de ser escuchadas y visibilizadas en equidad y no de manera denigrante, derivada de prácticas machistas con el pretexto de que es parte de nuestra cultura”.
En el evento, realizado en la sede del Poder Legislativo, Isauro Hernández expresó que, desde su designación, hace 42 años, el Día Internacional de la Mujer Indígena ah tenido como objetivo visibilizar la situación de las mujeres de pueblos originarios que día a día enfrentan discriminación y violencia.

Es esencial, dijo, reivindicar sus derechos y reconocer su papel fundamental en la preservación de la cultura, tradiciones y, sobre todo, la lengua materna, así como promover la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres indígenas en todos los ámbitos de la vida cotidiana.
Esos objetivos, subrayó, siguen vigentes en la vida pública y política de México y, en especial, de Michoacán; como legisladoras, como funcionarias públicas y mujeres líderes en las comunidades, la lucha por alcanzar esos objetivos “debemos llevarla día a día”.
Aseguró, sin embargo, que esa lucha debe ser compartida con los hombres porque los tiempos han cambiado y ya no se trata de que en los espacios de toma de decisiones “se nos margine y se nos excluya con el argumento de que las decisiones las toman sólo los hombres y hacernos a un lado diciendo ‘la política no es pa’viejas’ y se nos demerite”.
Nunca más, prosiguió, deben permitirse esas prácticas misóginas y de segregación, porque ante la ley “todas y todos somos iguales. Sólo aspiramos a que se nos respete y se nos dé el lugar que nos corresponde”.
Reconoció que en Michoacán se ha dado la apertura para el empoderamiento de la mujer, pues el gobierno que encabeza Alfredo Ramírez Bedolla “ha sido aliado de los pueblos originarios”.
Exhortó a las mujeres a no permitir retrocesos de ningún tipo y aseguró que en el empoderamiento femenino indígena “aún se nos sigue quedando a deber; la violencia ha cambiado de forma y aquí mismo, compañeras y compañeros legisladores son parte de ella; en instituciones, como el IEM, lo siguen permitiendo de manera irrisoria porque a conveniencia elaboran acuerdos y cuando se trata de combatir violencia política, en razón de género o el de apoyar a las mujeres, se declaran incompetentes”.
Hoy una mujer es presidenta de México y no llegó sola, “llegó con millones de mujeres y muchas de ellas indígenas, clara muestra de que vamos avanzando y vamos por más en un México, un Michoacán que se fortalece con su lucha, la lucha de la mujer indígena”.
Por su parte la secretaria de Desarrollo Urbano y Movilidad, Gladys Butanda Macías, quien acudió con la representación del gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, remarcó la necesidad de seguir fomentando la preservación de nuestras raíces y con fuerza en la Cuarta Transformación (4T) de la vida pública del país, sobre todo Michoacán.
Debido al proceso de transformación que se vive en el país, dijo, actualmente se han atendido las demandas de las comunidades indígenas, algo que no sucedió durante el periodo neoliberal, cuyos representantes buscaron, siempre, extinguir nuestras raíces.
Hoy, añadió, gracias al sentido humanista con el que gobierna la 4T, las mujeres indígenas adultas mayores reciben 6 mil 200 pesos bimestrales.
Resaltó que Michoacán fue el primer estado de la república en promover la autonomía de los pueblos originarios con lo que 42 comunidades han podido acceder al autogobierno.
Este día de la mujer indígena, prosiguió, “tenemos claro los pendientes con los pueblos originarios, son muchos, y a pesar de los avances que existen en el respeto a nuestras raíces, falta mucho por hacer para garantizar su respeto y preservación, sin embargo, se están sentando las bases para mantener vigente la riqueza cultural que nos caracteriza como nación”.
El gobierno, añadió, debe garantizar el acceso a la salud, educación, justicia y derechos humanos para las mujeres indígenas, respetando sus cosmovisiones, así como la implementación de políticas públicas que garanticen la igualdad de oportunidades de desarrollo.
Es obligatorio, continuó, impulsar leyes que protejan los derechos de las mujeres de los pueblos originarios, fomenten su inclusión política y combatan la discriminación y la violencia.
La sociedad civil, expresó, debe apoyar la lucha y protagonismo de las mujeres indígenas en la vida comunitaria y nacional, “hagamos de esta causa una prioridad cotidiana que inspire y movilice a todos los actores clave hacia una sociedad inclusiva donde las voces de las mujeres indígenas sean escuchadas y valoradas”.
Asistieron la senadora Reyna Celeste Ascencio Ortega; Erandi Hernández Hernández, representante de las mujeres indígenas de la región lacustre; Bárbara
Ramírez Pedraza, subsecretaria de Fomento y Desarrollo Integral de las Mujeres de la secretaría de Igualdad Sustantiva y Desarrollo; Tomasa Sandoval Ceras y Claudia Berenice Reyes, síndicas de Tzintzuntzan y Pátzcuaro, respectivamente; Cristian Bocanegra Díaz, representante de la rectora Yarabí Ávila; así como la diputada Nalleli Pedraza Huerta y los legisladores Vicente Gómez Núñez y Conrado Paz Torres, entre otros.










