En el auditorio de Palacio de Justicia José María Morelos, la comunidad jurídica del estado celebró el Día del Abogado y en el marco de ese evento se entregaron reconocimientos a cinco abogados que se han destacado en su desempeño.
Con la representación del Magistrado Gerardo Contreras Villalobos, presidente del Supremo Tribunal de Justicia, Genaro Álvarez Pérez, titular de la Primera Sala Civil del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, señaló que esta fecha tan significativa para la abogacía mexicana, tiene una ineludible vinculación con la enseñanza del Derecho en nuestro país y le dota de una perspectiva que forma parte de la esencia misma del ejercicio profesional.
Expresó que el 12 de julio de 1553 se creó la primera cátedra de Derecho en la Real y Pontificia Universidad de México y a partir de ese momento organizan los estudios jurídicos, se estructura un cuerpo académico y se inicia una larga y centenaria tradición en la formación de bachilleres, licenciados, maestros y doctores.
A partir de la segunda mitad del Siglo XX y a la fecha, se reconoce la importante labor que la abogacía realiza para la concreción de un verdadero Estado de Derecho mediante la impartición y administración de justicia.
Destacó que la defensa y la representación de los intereses particulares, esencia de la abogacía, requiere complementarse con la observancia estricta y rigurosa de los principios, virtudes y valores éticos propios de quienes hacen del derecho su actividad profesional cotidiana.
Consideró que en la perspectiva que brinda aquella primera lección de la cátedra de leyes en nuestro país, hace 472 años, es de reconocer la confianza que la sociedad michoacana y también mexicana ha depositado en la abogacía.
Delia Pérez Ruiz recordó que el Día del Abogado se oficializó en 1960, durante el mandato del presidente Adolfo López Mateos y se eligió el 12 de julio porque fue un día como ese, pero de 1533, cuando se impartió la primera cátedra de Derecho en el país.
Luego de realizar una síntesis histórica de los orígenes de la abogacía, comentó que el reconocimiento al abogado postulante conserva su eficacia, aun en esta época tan decadente de verdad, junto al juzgador, al catedrático, al investigador, al académico, al político, al funcionario público, al fedatario, al administrador que con diferente quehacer emanan de la misma profesión y tienen la misma meta, contribuir al Estado de Derecho de la sociedad y con ello a la paz y a la orden social.
Todos los abogados, subrayó, convergen a una misma meta y no es otra que justicia, prontitud y equidad, con mesura y neutralidad.
La comunidad jurídica, dijo, integrada por el Colegio de Abogados, la Agrupación Michoacana de Abogados, el Colegio de Abogadas, el Colegio de Notarios de Michoacán, Abogados Conciencia Laboral, la Barra Michoacana Colegio de Abogados y Colegio de Juriconsultos de Michoacán, y en el marco de ese evento entregaron sendas veneras a la magistrada María del Carmen Ramírez Chora, en la judicatura; Luis Loya Alcalá, en la función notarial; Raúl Carrera Castillo, en la postulancia; María Socorro Gutiérrez Rodríguez, en la docencia, y Diego Romeo Chávez Hernández, en la administración pública.
Fue Diego Romeo Chávez Hernández quien, en nombre de los galardonados, dirigió un mensaje en el que agradeció los reconocimientos entregados y puntualizó que con dedicación, sabiduría y profesionalismo contribuyen, como faros, en el camino de la justicia.
Indicó que la labor del abogado no se limita a la aplicación mecánica de las leyes, sino que implica una comprensión profunda de la justicia y la equidad. “La justicia no es sólo un ideal, sino un principio fundamental que debe guiar nuestras acciones y decisiones”.
En este contexto, agregó, es fundamental destacar la reciente elección del nuevo Poder Judicial y afirmó que como agrupaciones y colegios de abogados se comprometen a vigilar su quehacer y cumplimiento, “asegurándonos de que actúen con integridad y justicia”.









