Primero, quiero agradecer la presencia de nuestros amigos de la Barra de Abogados, encabezados por su presidente; bienvenidas todas las secciones que integran esta organización de profesionales.
Agradezco a Eruviel, al diputado Eruviel Ávila este ejercicio al que nos ha convocado y que nos parece indispensable.






Destaco, también, la presencia del coordinador del PRI, Rubén Moreira, y el coordinador de los diputados del Verde, estimado diputado Puente, y de otros diputados que se han sumado a esta reunión.
Creo que este evento es clave. Lo digo sin ambages y sin titubeos. El Estado de derecho es lo que nos tiene que identificar. Una sociedad sin Estado de derecho fuerte es una sociedad destinada al fracaso y a la debilidad institucional.
Por eso es que la firma de este convenio representa una alianza con el sector jurídico del país, con esta institución tan importante en el escenario del Estado mexicano, y la Cámara de Diputados es parte del Congreso de la Unión, hacedor de leyes e instrumentos de convivencia y armonía social.
Por eso, este convenio implica, diría yo, beneficios recíprocos. De ustedes obtendremos, por qué no decirlo, consejos y asesoría, pero no solo eso, sino es una alianza para mantener al Estado de derecho como principal función del Estado mexicano.
Yo creo en eso. Quienes nos hemos formado en instituciones académicas que enseñan esta materia del derecho –aquí hay varios– siempre soñamos que por encima de todo esté el derecho.
Un tiempo no muy cercano, cuando estuvieron aquí algunos de los positivistas más importantes del mundo, se sorprendieron al visitar la UNAM, porque tenían una corriente de seguidores impresionante. Ha cambiado mucho el derecho y el derecho tiene que irse adaptando a las nuevas circunstancias.
Hay ahora una etapa impresionante, para mí, la más importante de los últimos 200 años en materia del Poder Judicial. Algunos podremos coincidir, otros no, pero lo cierto es que hay una sacudida impresionante. Yo soy de los que piensa que fue lo correcto; la historia nos dirá si fue o no lo correcto.
Acabo de escribir, de terminar un libro –se los voy a mandar– sobre la historia de la Corte, el Poder judicial, y ya contemplo estas reformas, incluyendo las reglamentarias. Yo espero no equivocarme, pero esta sacudida que el Poder Judicial ha tenido en la Constitución es impresionante: 70 reformas a la Constitución y yo era de los clásicos que no quería que se tocara la Constitución.
Desde el aula decía que una Constitución debería mantener sus principios fundamentales. La parte dogmática que todos conocemos se mantuvo prácticamente inalterada, pero los que damos derecho constitucional o Poder Legislativo tenemos que tener ya otro libro, porque ha tenido modificaciones impresionantes y es donde queremos que nos ayuden.
Con varios de ustedes he tenido conversaciones, con Víctor y con el expresidente, cuando firmamos los convenios, teníamos estas reuniones y nos mandaban sus puntos de vista, incluso en esta del Poder Judicial. Muchos alertaban, otros preocupados por el destino del Poder Judicial y, otros más, en contra, pero es parte de un proceso que estamos viviendo ahora. Entonces, es muy importante esta alianza que tenemos ahora.
Yo estoy convencido, y le agradezco mucho al diputado Eruviel que sea el interlocutor para esta alianza institucional entre la Cámara de Diputados y la Barra Mexicana de Abogados, porque el proceso legislativo no puede ni debe de ser un ejercicio aislado. Nosotros tenemos que abrirnos cada vez más a parlamentos abiertos, a opiniones externas, a una realidad actuante que estamos viviendo ahora. Entonces, nos interesa mucho su punto de vista.
Hoy mismo estamos en la elaboración, discusión y, quizás, modificación de una ley importante, la del Infonavit. Antier y ayer escuchamos a los empresarios y a los trabajadores; va a modificarse cuando menos entre 20 y 30 artículos de la minuta proveniente de la Cámara de Senadores. Se va a modificar, pero estamos en tiempo.
Por eso es este convenio, para que ustedes también nos puedan hacer llegar sus puntos de vista y ahora, a partir del 1° de febrero que iniciamos este proceso legislativo, este segundo periodo de sesiones, ayer contaba de los transitorios que contienen la reforma constitucional, que legislamos el pasado periodo de septiembre a diciembre: tenemos obligación constitucional de reformar o de adecuar la reforma constitucional, o reformar leyes reglamentarias, o crear nuevas leyes reglamentarias completas en materias completas, cuando menos 73 ordenamientos jurídicos secundarios.
Si son 73 y tenemos dos sesiones por semana, y tenemos tres meses de sesiones, serían 12 sesiones; por semana dos, por mes 12, por los tres meses 36. Yo estudié derecho porque no me gustaron las matemáticas, pero 12, 24, 36, imagínense ustedes, tenemos que sacar por sesión dos leyes reglamentarias. ¿Qué materias? Desde Guardia Nacional, con motivo de los organismos suprimidos, que es el IFT, la Cofece, el IFAI, necesitamos crear normas secundarias que puedan sustituir la facultad o la materia que regulaban estos organismos; o la de vías ferroviarias, o la de bienestar animal, que son leyes completas.
Entonces, no es posible, por mucha capacidad que se tenga en el Poder Legislativo, asumir con rapidez tanta materia y tan diversa. Creo que, no sé, vamos a tener que priorizar, ese es mi punto de vista, y no sacar todo precipitadamente.
Pero, bueno, es parte de las discusiones que tenemos con los grupos parlamentarios y con los diputados y diputadas, y es donde pueden ustedes apoyarnos, porque están organizados por secciones, incluso lo de penal. Con el nuevo catálogo del 19 constitucional, de prisión preventiva oficiosa tienen que modificarse los Códigos de Procedimientos Penales, también.
Es decir, es una carga de trabajo impresionante y yo tengo claridad de que ustedes son profesionales del derecho. La Cámara está integrada de manera muy heterogénea: hay doctores, hay ingenieros, hay abogados, pero también hay líderes sociales, cuya formación jurídica no es tan como la suya, pero que tienen mucho sentido común, mucho sentido jurídico.
Entonces, estos instrumentos que hoy firmamos ayudan a que hagamos las cosas bien, a que los escuchemos y a que ustedes nos adviertan también sobre situaciones que pueden dificultar el cumplimiento del Estado de derecho y la fortaleza del mismo.
Hoy tenemos etapas difíciles frente al próximo, la próxima transición política en los Estados Unidos de Norteamérica en seis días más. Tendremos que asumir posiciones distintas. El gobierno entrante en los Estados Unidos Norteamérica ha hecho, preliminarmente, anuncios que nos tienen, a nosotros como legisladores, parte de un Poder de la Unión, en la reflexión.
Esta oficina de aranceles especiales que ha anunciado el presidente ayer como una medida ejecutiva, obviamente nos pone a pensar, porque tenemos que reaccionar desde el punto de vista legislativo, y es un momento clave para mantener la unidad nacional.
Yo sí creo que debemos fortalecer el liderazgo de la titular del Ejecutivo, de la presidenta Claudia Sheinbaum. Independientemente de que hayas votado o no por ella, creas o no en ella, seas o no del movimiento al que pertenece ella, todos tenemos que estar muy claros en que la etapa que viene está llena de incertidumbre y que, si México se mantiene unido, vamos a superar todos estos retos y desafíos. Estoy seguro de ello. No es la primera ocasión que nos enfrentamos a este tipo de desafíos en la historia del país.
Por eso me alegra mucho que estén aquí. Les doy la bienvenida, firmo con gusto y convicción este convenio, porque representa abrevar del conocimiento jurídico –sobre todo, no nos cuesta, es voluntario– y ustedes están en el ejercicio cotidiano, ustedes están, muchos de ustedes están en el Tribunal diario, están en el litigio, están en la academia, están en el estudio, están diario redactando, así es de que también nos ayuda a que nosotros podamos compartir sus ideas, sus consejos y asumirlos.
Por eso me alegra mucho tener aquí la parte del conocimiento jurídico más importante del país, agrupada en esta Barra Mexicana de Abogados. Enhorabuena. Felicidades.
Me tengo que retirar, pero les dejo al gran Eruviel, que es el autor de todo este ejercicio y, seguramente, Rubén, que hará una serie de reflexiones. Es muy buen abogado, un buen jurista es de la Barra y a todos los diputados que participan.
Enhorabuena, de nueva cuenta, y ¡viva México!
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