La espiritualidad y el misticismo se unieron en la celebración de la 48 edición de la Procesión del Silencio en la capital michoacana.
Con la participación de 19 cofradías, la Procesión del Silencio inició su lento andar en la Calzada Fray Antonio de San Miguel y siguió su paso, marcado por el ritmo del tambor, hacia el Centro Histórico de Morelia.
Miles de familias michoacanas se apostaron a lo largo de la Avenida Madero para presenciar y admirar, en silencio, la Procesión.
La Procesión del Silencio de la capital michoacana es una tradición que se constituye, junto con la de San Luís Potosí, como una de las más importantes de su tipo en el país.