Encabezó la Eucaristía con el lavatorio de pies
El arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos, celebró la misa que da inicio a los días santos, en los que la Iglesia Católica conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.
El jerarca católico de Morelia, recordó el mandamiento de servicio de Cristo, con un gesto tan significativo y trascendente de lavar los pies a sus discípulos, con los tres regalos que dejó; la eucaristía, el sacerdocio y que nos amemos como Jesucristo nos ha amado.

En este jueves Santo, miles de católicos acudieron al centro histórico, inicialmente para la visita de las siete casas y después, escuchar la misa, en la que Carlos Garfias señaló que con esta eucaristía, da inicio el Triduo Sacro.

“Hoy, en la iglesia, todos los que queremos participar de este misterio pascual de Cristo, el Triduo Sacro, celebramos recordando la institución de la misma eucaristía, la institución del sacerdocio y el mandamiento del amor”, que se conmemorarán viernes santo, sábado de Gloria y domingo de resurrección.
El misterio pascual, agregó, que nos hace a todos tener la esperanza cierta de que el anuncio de la resurrección de Cristo se cumple y de que ésta nos involucra a todos aquellos que creemos en Cristo y nos da la certeza de que también un día participaremos de la resurrección.

“Felicito a todos los sacerdotes con quienes estamos compartiendo esta eucaristía y los invito para que en este día sacerdotal por excelencia podamos renovar la alegría del entusiasmo por nuestra vocación al sacerdocio, podamos renovar el compromiso de vivir con el mayor anhelo de santidad y con mayor disposición para servir a nuestros hermanos”.
Además, invitó a los presentes a hacer oración por los sacerdotes; “acompáñenos con su oración en esta vida sacerdotal, también los invito a todos para que hoy demos gracias a Dios por el gran legado de la eucaristía y ser testigos de cómo el pan y el vino se convierten en el cuerpo y en la sangre de Cristo y estaremos todos recordando ese momento extraordinario en que instituyó la eucaristía”







Este pan y este vino, finalizó Carlos Garfias, son fuente de santidad y del camino de salvación, así que seamos generosos, bondadosos, misericordiosos y compasivos, como Cristo lo fue con nosotros y este amor que nos ha dejado como herencia, que nos alimente en este esfuerzo de santidad y de salvación.