En la conmemoración del 207 aniversario de la instalación del Primer Tribunal de Justicia para la América Mexicana en Ario de Rosales, se resaltaron la vigencia de los principios de igualdad y justicia enarbolados por Morelos, su contribución al establecimiento de los tres Poderes y asentar el origen de la judicatura mexicana.
La presidenta municipal Irma Moreno Martínez expresó que a 207 años del histórico 7 de marzo de 1815, fecha en la que José María Morelos y Pavón materializó el ideal más profundo de la lucha independentista la instalación del Primer Supremo Tribunal de Justicia para la América Mexicana.
Moreno Martínez señaló que ahí germinó la semilla de la justicia y la igualdad que el tiempo transformó en uno de los tres Poderes que complementan la vida republicana. En Ario de Rosales, cuna del Poder Judicial de la Nación,
Ante los representantes de los tres Poderes del estado, Alfredo Ramírez Bedolla, del Ejecutivo; Adriana Hernández Iñiguez, del Legislativo, y Jorge Reséndiz García, del Judicial, Moreno Martínez resaltó la figura del Siervo de la Nación que se agiganta en cada momento de la historia y en cada periodo de los cambios avenidos en la sociedad a través del tiempo, “para dejarnos un presente cimentado en el equilibro de los tres Poderes en cuyos hombros se soporta la vida republicana de nuestra gran nación”.

Hoy, añadió en Ario se conmemora el 207 aniversario de la creación del primigenio antecedente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, “escudo fundamental ante la arbitrariedad y la injusticia”. El equilibrio entre los tres Poderes, subrayó, es fundamental para poner freno al autoritarismo y mantener el respeto a los derechos esenciales consagrados en la Carta Magna, que “deben ser emblema de la lucha e inspiración para todos los que de una u otra forma pertenecemos a los distintos niveles de gobierno”.
El Magistrado Presidente del Supremo Poder Judicial, Jorge Reséndiz García, orador oficial del evento, señaló que el 7 de marzo de 1815 se instaló, en Ario, el Supremo Tribunal de Justicia de la América Mexicana institución primigenia y origen de la judicatura nacional. Previsto como uno de los pilares en que se sustentaba la arquitectura constitucional adoptada en Apatzingán en 1814.
Añadió que el movimiento insurgente consagra la justicia como valor supremo de la naciente república, dotándola de los medios y las instituciones necesarias para su realización.
Destacó que la integración del Primer Supremo Tribunal de Justicia, de sus órganos auxiliares, así como los principios que regulan su quehacer reflejan, sin lugar a duda, el anhelo de la insurgencia para asegurar a la joven nación la igualdad y la libertad conforme a los parámetros de una justicia cierta y expedita.
A 207 años, dijo, esa aspiración sigue teniendo vigencia indiscutible. La misión de la judicatura mexicana se mantiene firme en prestar un servicio público e impartición y administración de justicia. A la necesidad de la sociedad en materia de derecho, afirmó, debe corresponder una respuesta ágil, profesional, integra de juezas y jueces.
Destacó que el Supremo Tribunal de Justicia de Ario conserva un lugar privilegiado en la historia jurídica e institucional de la nacional, siendo ejemplo de dignidad y compromiso con las causas sociales más nobles. Ese Tribunal, subrayó, se configura en un referente para las juezas y jueces mexicanos, por los principios y valores que sus integrantes defendieron.
Ante los rápidos cambios de la sociedad, evocar la experiencia de Ario es insoslayable, aseveró, y ya no se trata únicamente de administrar e impartir justicia con prontitud y eficacia, la dinámica social exige a las judicaturas la prestación de un servicio de calidad.
Reséndiz García resaltó que el Poder Judicial del estado asume el compromiso de realizar los esfuerzos necesarios, en el marco de sus atribuciones y competencias para que Michoacán sea una entidad donde prevalezcan el derecho y la ley en aras concretar la justicia.
Los grandes desafíos que tiene frente a sí la Judicatura sólo pueden abordarse ratificando los principios de profesionalismo, honestidad y autoridad que orientan y guían el quehacer judicial, prosiguió.
El mandatario estatal, Alfredo Ramírez Bedolla, subrayó que los grandes acontecimientos de la historia no son producto de la casualidad sino que convergen en ellos la conjunción de los diferentes intereses y los deseos de transformar y cambiar el rumbo de la sociedad.
Añadió que la historia de la lucha que hoy los congrega en Ario es una que definió los destinos de patria, la nación y el país y “nos lleva a valorar y honrar la memoria de los personajes, en este caso de la independencia”.

Añadió que al conmemorar el 207 aniversario del establecimiento del Primer Tribunal de Justicia para la América Mexicana se impone la necesidad de apreciar el valor fundamental de la libertad y la responsabilidad en estos tiempos en que se encauza una transformación profunda y pacífica de la vida institucional y pública de México.
Los habitantes de Michoacán, fieles al pasado histórico que “hoy celebramos” deben afrontar con certeza e inteligencia los retos que “vivimos”, sobre todo, dijo, porque se trata de desafíos que tienen que ver, precisamente, con la defensa y preservación de los principios de independencia y libertad que enarboló el Generalísimo José María Morelos y Pavón.
Ramírez Bedolla aseveró que sostiene la convicción irrenunciable de que las presentes circunstancias son una oportunidad “para fijar nuestra postura”, porque, como hace más de dos siglos, hombres y mujeres valientes se atrevieron a crear los instrumentos políticos y las instituciones públicas que permitieran a las y los mexicanos vivir en un mejor orden social.
El 207 aniversario de la instalación del Supremo Tribunal de Justicia en Ario, subrayó, debe ser un homenaje a los personajes de aquellos momentos decisivos para la vida política y social de México.
Pero también, resaltó, debe ser un recordatorio para reivindicar, junto al Estado Mexicano, los principios por los que Morelos y sus acompañantes lucharon para que los mexicanos tuvieran garantizados los derechos y la protección de la justicia.
Hidalgo y Morelos, así como sus acompañantes que conspiraron para la liberación de México, fueron de avanzada, “hoy debemos ser hombres y mujeres de avanzada; por eso creo que esa sensibilidad nos permite que tengamos la obligación de ser sensibles y tener nuevos sentimientos para que el desarrollo de México y Michoacán, esté a la altura de los tiempos de la humanidad”.
Esos nuevos sentimientos, dijo, por señalar algunos, el sentir permanente por los desprotegidos y los vulnerables, los sentimientos de justicia compartidos con las mujeres; el autogobierno de los pueblos indígenas; la educación. “Esos son sentimientos que debemos retomar y defender”.

Se pronunció por seguir los caminos marcados por el Cura de Carácuaro y siempre estar en la avanzada de la justicia y los derechos para todas y todos. Hay que comprometerse con la historia para alcanzar la igualdad económica, social y de género. Es momento de cerrar filas para superar los grandes retos que “tenemos por delante” y ser capaces de poner la política a la altura de los tiempos.
En el marco de esa conmemoración se entregó, por vez primera, la condecoración, a la que asistieron Adriana Hernández Iñiguez, Oscar Escobar Ledesma, Marcía Macarena Chávez Flores; el Fiscal Adrián López Solís, el Comandante de la XXI Zona Militar, General de Brigada DEM Francisco Javier Zubia González; el rector de la USNH, Raúl Cárdenas Navarro.