En 13 años de servicio, el C5i Michoacán ha cambiado mi vida: Operador Román Reyes Mendoza

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*Su discapacidad impide la movilidad de sus piernas, pero su espíritu de servicio lo hace correr por la vida

 
Su nombre es Román Reyes Mendoza, un hombre con más de una década de servicio en el Centro Estatal de Comando, Comunicaciones, Cómputo, Control, Coordinación e Inteligencia (C5i), quien pese a vivir con una discapacidad, sigue dando pasos firmes como operador, funciones que ejecuta a favor de las y los michoacanos.

“Eternamente agradecido con el C5i, y una de las cosas de ayudar a las personas, me ayudó a realizarme en mi vida personal, a raíz de que yo conseguí este trabajo que me contrataron, fue que yo le propuse matrimonio a mi novia”, son las palabras que expresa a 13 años de haber ingresado a laborar a un espacio donde encontró uno de sus motivos de vida.

El Centro de Monitoreo es un sitio donde converge la información que se genera en cada rincón de Michoacán, pero también donde se cruzan historias de éxito, perseverancia y lucha constante.

Reyes Mendoza ingresó en el año 2007 a la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), desde entonces con entrega y compromiso ha encaminado su trabajo para atender a quienes atraviesa una emergencia “cuando yo entré, entré de operador, duré aproximadamente un año y medio, el siguiente año y medio estuve en videovigilancia en las cámaras el resto estoy de radio, de operador-despachador en el radio, pasando los reportes a las unidades de Seguridad Pública”.

No imaginó que la firmeza de sus pasos lo llevarían encontrar el verdadero significado de la solidaridad, donde a pesar de su discapacidad que impide la movilidad de sus piernas, sigue corriendo por la vida.

Refiere que los retos son incontables, como incalculables son las ganas de seguir, “así que el mensaje es para todas las personas con discapacidad, es que no se den por vencidas, que luchen por sus sueños y en cuanto tengan una oportunidad hay que aprovecharla”.

Ayudado por una silla y dos ruedas, ha logrado vencer cada obstáculo que pasa por su vida, “cuando me hablaron del trabajo, supe que era o se trataba de ayudar a las personas y a mí eso me gusta mucho, para mí fue muy importante entrar, el ser productivo laboralmente”.

Román no aconseja, él predica con el ejemplo de vida del que ha sido testigo, donde ni las circunstancias más adversas lo han limitado, al contrario, han sido su principal aliciente para ir al encuentro de todo.

Señala: “busquemos oportunidades porque si uno no las busca no nos van a llegar hasta la casa, nosotros buscamos la oportunidad y gracias a Dios aquí seguimos trabajando, la discapacidad no nos limita, la limitación está en la cabeza”, dicha sentencia la hace con justa razón y con la voz de la experiencia.