Las mujeres en la política, ni pirujas ni rateras: Marx Aguirre

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La feminista señaló que las mujeres tienen derecho a participar en política, “incluso, muchas quieren ser parteaguas para que las condiciones se den de manera más equitativa en nuestro país”.

Redacción Gráfica Nacional

La luchadora social profeminista y ambientalista, Marx Aguirre Ochoa, puntualizó que “las mujeres interesadas en la política, primero, no somos pirujas ni andamos dándole las nalgas a nadie”, señaló que las mujeres tienen derecho a participar en política, “incluso, muchas quieren ser parteaguas para que las condiciones se den de manera más equitativa en nuestro país”.

Estableció además que la política se da desde la familia y no significa que alguien sea corrupto o busque en la política una manera de hacer negocio, o que ya cuando se esté en el poder se vuelva uno ratero. De ahí la necesidad de empezar a cambiar ese discurso, ya que la política puede ser algo que realmente sirva para ayudar a la sociedad, “creo que las mujeres podemos hacer mucho, pero si no estamos en la toma de decisiones, cómo se van a hacer las cosas”, cuestionó.

Aguirre Ochoa refirió enseguida que existen diferencias entre hombres y mujeres que les dan a ellas ciertas ventajas, mencionó que la lucha realizada durante años, implica que las mujeres merecen los espacios que ahora se están abriendo por ley, pero eso, enfatizó, “no nos hace más o mejores que nuestros compañeros, pero significa que podemos participar igualitariamente”.

En su opinión, la forma de lograr lo anterior es derribando los patrones culturales, y probablemente nuestras hijas e hijos empezarán a vivir esas transformaciones y cambios, pero, anticipó “yo quiero ser de los que sembremos esas semillas para un futuro mejor´”.

De igual forma, señaló que hoy existen resistencias en todos los sectores, porque sigue en nuestra cultura un machismo que no hemos logrado abatir, y la forma de lograrlo es incidiendo en educación, en repetirlo día a día con nuestros hijos, en las escuelas, con los jóvenes.

Precisó también que en lo político se ha generado una polarización terrible de hombres contra mujeres, se escucha decir: “ah pinche vieja, ¿por ser vieja se lo merece?”, porque no hemos generado sensibilidad hacia quienes nos rodean, donde las condiciones de las mujeres han sido inequitativas por años, sin embargo, “no por ser mujeres quiere decir que somos mejores”, aclaró. 

En la práctica es distinto, sostuvo Aguirre Ochoa, ya que las negociaciones entre hombres no son iguales a las que se dan entre hombres y mujeres; “con una mujer se ve mal que estés negociando; si alzas la voz o te defiendes piensan que, o eres machorra o te falta novio”, es un tema en el que las mujeres tenemos que cuidar ciertos aspectos, abundó.

“Lo anterior porque las condiciones de violencia no permiten que las mujeres podamos salir libremente y decirlo”, pues que si te topas con alguien más grande puedes enfrentar situaciones de violencia, advirtió.

En lo empresarial y educativo es igual, “por eso tenemos que seguir trabajando, al menos yo lo voy a seguir diciendo, y lo hago en el tema familiar e individual”, para ser congruentes en lo que decimos con lo que hacemos.

Asimismo, habló de incorporar a la familia para que estos nuevos patrones empiecen a permear y hacer cambios con nuestros compañeros y nuestros hijos, agregando que quienes tienen oportunidad de ser maestros pueden incidir en formar nuevos seres humanos y personas con diferentes perspectivas; así, “podemos lograr resultados favorables en un mediano o largo plazo”.

Mencionó Marx Aguirre que la cultura ha permeado y lo sigue haciendo en la participación de las mujeres, y se da en el papel, que ya es una gran ventaja, no obstante, “la realidad sigue siendo todavía muy difícil, en la política no es lo mismo ser hombre que ser mujer, dado que si defiendes ciertas cosas o dices que eres feminista, es como decir que eres violenta, que eres machorra o te falta marido”.

“¡Perdónenme, pero yo no soy nada de eso!”, profirió Marx Aguirre; lo que buscan las mujeres es sensibilizar y decir que aquí están, seguir participando y trabajando desde la trinchera social, donde ella ha estado desde hace años, aunque “se ocupan las instituciones, para continuar haciendo cosas”, enfatizó al final.