“TIENDE TU MANO AL POBRE” (SI 7,32)

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Mañana celebraremos la IV Jornada Mundial de los Pobres 2020, el Papa Francisco ha
tomado para este 2020 el lema “Tiende tu mano al pobre” (Si 7,32). En esta Jornada el
Papa nos pide que nos ayudemos y pongamos nuestra mirada en lo esencial, además
de superar las barreras de la indiferencia. La pobreza asume rostros diferentes, que
requieren una atención especial en cada situación particular; en cada una de ellas se
encuentra Jesús, el Señor, que nos reveló estar presente en sus hermanos más débiles
(cf. Mt 25,40). La generosidad sostiene al débil, consuela al afligido, alivia los
sufrimientos, devuelve la dignidad a los privados de ella, es una condición para una vida
plenamente humana.
Mantener la mirada hacia el pobre es difícil, pero muy necesario para dar a nuestra vida
personal y social la dirección correcta. Tender la mano es un signo que recuerda
inmediatamente la proximidad, la solidaridad, el amor. En estos meses de pandemia en
los que el mundo entero ha estado como abrumado por un virus que ha traído dolor y
muerte, desaliento y desconcierto, ¡cuántas manos tendidas hemos podido ver!….La
mano tendida del médico, de la enfermera y del enfermero, la del sacerdote que
bendice con el corazón desgarrado, la del voluntario que socorre a los que viven en la
calle y a los que, a pesar de tener un techo, no tienen comida…Todas estas manos han
desafiado el contagio y el miedo para dar apoyo y consuelo.
La Arquidiócesis de Morelia a través de la Pastoral Social (Cáritas y Pastoral de la
Salud) ha estado en el empeño de atender a los más pobres, en especial en este
tiempo de contingencia. Sigamos tendiendo la mano a los pobres: Tiende la mano al
pobre…
Encomiendo esta Jornada a Nuestra Señora de la Salud, Madre de los pobres, quien
conoce las dificultades y sufrimientos de quienes están marginados, que ella nos mueva
a tender nuestra mano a quien más lo necesita.

CIX ASAMBLEA PLENARIA DE LA CONFERENCIA DEL EPISCOPADO MEXICANO

Con mucha esperanza y fraternidad del 9 al 13 del presente, los obispos de México
tuvimos nuestra CIX Asamblea Plenaria de manera virtual. En este encuentro los
obispos reconocimos que la crisis actual de la pandemia del Covid-19 ha afectado todos
los campos de la vida: Una economía en decrecimiento y muchas empresas en quiebra;
el sistema de salud con pocos recursos, con graves deficiencias; la realidad política de
una democracia incompleta, con resentimiento social; un sistema educativo débil; la
violencia se ha incrementado.
A esta situación, de suyo compleja, se suman los hechos constantes del narcotráfico y
el crimen organizado, de las ideologías contra la vida que siembran desesperanza y
descalificaciones.
Estas sombras, unidos a Cristo resucitado se transforman en signos de esperanza:
Tantos hermanos que, aun en circunstancias de riesgo y miedo, como son: Médicos,
enfermeros y enfermeras, personal de limpieza, cuidadores, voluntarios, familias,
empresas, sacerdotes, religiosas, diáconos, agentes de pastoral, en un servicio
generoso en distintas actividades, son manifestaciones de la conciencia de ser familia,
comunidad, de que vamos en la misma barca y nos ayudamos unos a otros.
Como pastores, queremos ser responsables de caminar con el Pueblo de Dios, que
esperan de nosotros una especial valentía profética frente a las circunstancias actuales
de nuestro País, y quieren ver en nosotros un testimonio humilde y sencillo de cercanía
auténtica. Queremos dar una palabra de consuelo: “Que todos nuestros espacios
eclesiales sean verdaderos oasis de misericordia. El trato respetuoso, la palabra
amable, la escucha paciente, la preocupación sincera por el sufrimiento del otro, son
lugares privilegiados para testimoniar la redención de Jesucristo” (PGP 149).
También queremos dar una palabra de esperanza: “El Reino de Dios no es sólo una
promesa futura para después de la muerte, sino una realidad que ha comenzado ya en
la persona de Jesús. Esta realidad tiene valores concretos que pueden descubrirse en
la vida de la comunidad: …en los pequeños pasos que se dan en una familia para vivir
el amor y la paz, en los logros de los grupos humanos por tener sociedades más justas
y fraternas” (PGP 119), favoreciendo el encuentro, el diálogo, la convivencia y
solidaridad en actitudes fraternas marcadas por el perdón, el amor, la justicia y la paz
(Cfr PGP 154).
Es urgente establecer tareas específicas en el campo de lo social: para los pobres y con
los pobres, con el mundo del trabajo, con los empresarios, para la promoción de un
desarrollo sustentable y socialmente responsable, “incorporando la Doctrina Social de la
Iglesia como un eje transversal en la formación de los agentes de pastoral, en las
catequesis ordinarias y presacramentales de todos los fieles cristianos.” (PGP 176).
En actitud de conversión pastoral, caminamos juntos, escuchándonos mutuamente y de
corazón, sobre todo escuchando al Espíritu Santo que nos conduce y sostiene.
Ejercitamos también una conversión ecológica, de una nueva actitud “con la hermana
madre tierra”, como lo expresa San Francisco de Asís.
En preparación a las elecciones políticas en nuestro País el próximo año y siguiendo la
inspiración del Papa Francisco, quien reitera que “la política es una de las formas más
preciosas de la caridad, porque busca el bien común” (FT 180), invitamos a conocer y
analizar las propuestas de los candidatos a los puestos públicos y participar con
responsabilidad.
En Cristo, nuestra paz

  • +Carlos Garfias Merlos

    • Arzobispo de Morelia
      Vicepresidente de la CEM

      Vicepresidente del CIM
      Presidente del CMCPR